Los diez errores del viajero novato.
Puedes tener 15 o haber cumplido los 50: la edad no te libra de meter la pata cuando dejas de hacer vacaciones y comienzas a viajar. Porque una cosa es tirarse a la bartola en la playa o la montaña sin más preocupación que descansar, y otra lanzarse a la aventura de conocer otra ciudad, otro país, otras vidas. Para eso, te conviene tener en cuenta estos consejos.
1. Repasa. Lee las veces que haga falta los horarios y fechas de los billetes. Es demasiado fácil equivocar el mes y hasta el año cuando sacamos los tickets vía internet. ¿Y si te has sacado la salida para 2013?
2. Documentación. ¿Está caducado tu pasaporte? ¿Tienes el DNI en vigor?
3. Efectivo. No siempre se pueden utilizar las tarjetas de crédito: lleva dinero cash, ¡no demasiado!, bien guardado en algún bolsillo interior de tu ropa.
4. Retrasos. Evita las conexiones de vuelos la misma mañana o la misma tarde: el mínimo desfase puede echar a perder toda la ruta.
5. Trampas. Efectivamente: has encontrado un vuelo baratísimo y un hotel más barato aún. ¡Ja! ¿Has comprobado cuántos aeropuertos tiene esa ciudad? Probablemente esté tan lejos del centro que el dinero que te ahorras en el billete debas gastártelo en el tren al centro. Con el hotel puede pasar lo mismo: aunque en la web te digan que está “céntrico”, mira en un mapa la dirección. Quizá te compense una tarifa algo más cara si cada día debes coger metro o bus para llegar a tu cama.
6. Hermético. Harás bien en facturar todos los líquidos en la maleta grande: así no tienes porqué llevar tamaños pequeños ni guardarlos en una bolsa de plástico para mostrarlos en los controles del aeropuerto. Pero asegúrate de que cierran perfectamente o mételos en una bolsa de plástico bien cerrada: si tu champú se derrama sobre toda tu ropa estás muerto.
7. En el arco. Probablemente tendrás que casi desvestirte en el aeropuerto: evita cinturones y adornos metálicos, lleva un calzado que sea fácil de quitar y poner y vacía tus bolsillos de monedas y todo lo que pueda pitar en el arco de seguridad. Facilitarás el pesadísimo trámite.
8. Antidespiste. Lleva encima una tarjeta con la dirección del hotel donde te alojas. Aunque te parece fácil de memorizar, después de la cena y unas copas lo más normal es que no tengas ni idea de de dónde duermes.
9. Antitaxi. Usa el transporte público: no sólo te ahorras dinero, sino que conocerás el verdadero ritmo de la ciudad y, si vas en bus, las calles. Saca abonos de diez o revisa las condiciones de las tarjetas turísticas que venden en las Oficinas de Turismo. Suelen ser más baratas.
10. Antitimos. No compres en las tiendas para turistas: suelen ser entre un diez y un veinte por cientomás caras.

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